La inversión en museos e infraestructura cultural en la ciudad del siglo XXI: una perspectiva global

Estamos asistiendo a un ciclo de inversión de dimensiones globales en museos y distritos culturales que no tiene precedentes. Un artículo reciente de The Economist citaba un reporte de AEA Consulting según el cual entre 2014 y 2024 se construirán más de dos docenas de nuevos centros culturales centrados en museos en varios países y con coste estimado de 250 billones de dólares americanos.

Este ciclo de inversión en instalaciones culturales tiene un punto de referencia en el año 1997, cuando se inauguró en Bilbao el Museo Guggenheim diseñado por el arquitecto Frank Gehry. El museo se convirtió de la noche a la mañana en un éxito total de impacto en los medios de comunicación de todo el mundo y supuso un incremento masivo de los turistas a la ciudad española, hasta alcanzar el millón de visitantes en 2015 y unos 200 millones de dólares americanos de ingresos para la economía local. Este fenómeno se ha consagrado en la literatura especializada con el nombre de “el efecto Bilbao”, que se refiere a los retornos de la inversión pública realizada por ciudades y municipios en museos y zonas culturales y a los efectos, positivos y negativos, que estas inversiones tienen en el desarrollo de esas ciudades. En Bilbao se estima que tres años después de la apertura del museo la ciudad había recuperado la inversión pública (unos 110 millones de dólares) gracias a los impuestos a los gastos de los turistas.

Gobiernos locales y regionales de todo el mundo están siguiendo sus propios modelos de inversión en cultura con un cuádruple objetivo:

* atraer turistas o mejorar la calidad y los ingresos turísticos gracias al turismo cultural;

* atraer talento, es decir, trabajadores súper cualificados de los sectores más competitivos de la economía del siglo XXI;

* conseguir que las empresas globales elijan estas ciudades como sus sedes regionales o globales;

* y convertir a sus ciudades en centros regionales y globales de influencia.

Este capítulo comienza con una introducción acerca del fenómeno global de la inversión en museos para continuar con un estudio detallado de los dos antecedentes más importantes: el efecto Bilbao y el programa europeo de capitales culturales. Posteriormente, estudia los casos de Hong Kong, Singapur y Málaga. El informe concluye con apartados acerca de la inversión, problemas recurrentes, razones de política pública de estas ciudades y una serie de recomendaciones para las ciudades que decidan apostar por la inversión en museos e instalaciones culturales.